La liberación de los campos
por el Comité Nacional Español de Mauthausen
(17 de mayo de 1945). FH
En los meses finales de la Segunda Guerra Mundial en Europa, el desmoronamiento del sistema concentracionario y las “marchas de la muerte” agravaron de forma extrema la situación de los deportados murcianos, recluidos en campos superpoblados y sin recursos básicos. La mayoría de ellos se encontraba en el complejo de Mauthausen, convertido en destino de miles de prisioneros procedentes de otros campos evacuados. A comienzos de mayo de 1945, la huida de los SS dejó su control en manos de organizaciones clandestinas de presos, que resultaron esenciales para evitar el caos total. Mauthausen fue liberado entre el 5 y el 7 de mayo por tropas estadounidenses entre el júbilo de los españoles y presos de otras nacionalidades. Situaciones similares se vivieron en Gusen y Ebensee, donde fracasaron planes de exterminio, aunque la mortalidad siguió siendo muy elevada tras la liberación. En total, en el complejo de Mauthausen recuperaron su libertad más de cien murcianos supervivientes. En Buchenwald, la resistencia interna, con protagonismo del murciano Antonio de la Calle, jefe militar clandestino del grupo español, se adelantó a la llegada aliada el 11 de abril. Dachau fue liberado el 29 de abril en un escenario de devastación extrema. La liberación no significó el final del sufrimiento, ya que muchos murieron después por enfermedades, desnutrición y las duras condiciones de la posliberación.
| Desenlace | Número | Porcentaje (%) |
|---|---|---|
| Liberados | 151 | 38 |
| Muertos | 240 | 60 |
| Desaparecidos | 5 | 1,2 |
| Evadidos | 2 | 0,5 |
| TOTAL | 398 |





