Perfil tipo
Se ha podido conocer la edad y el estado civil de la mayoría de los futuros deportados, que sobre todo eran jóvenes solteros, aunque también había un importante porcentaje de padres (el 38,5 % de aquellos de los que conocemos su estado civil), cinco viudos y un divorciado, con o sin hijos; su extracción social y profesión (normalmente desarrollaban oficios manuales en la agricultura y la industria, aunque también hubo estudiantes o funcionarios, como maestros o hasta un guardia civil, José Ibernón, que murió en Gusen), su nacionalidad (al menos una decena de murcianos emigrados contaban ya con otra ciudadanía, normalmente la francesa), su militancia política y sindical (en su mayoría comunistas y anarquistas), su participación como combatientes en la guerra civil y todos los avatares que los llevaron al exilio: el paso de la frontera francesa durante “La Retirada” de Cataluña, en febrero de 1939, la inhumana estancia en los campos de refugiados del Midi, el alistamiento en la Legión extranjera o en las Compañías de Trabajadores Extranjeros, la invasión alemana y su detención en los Stalags o campos de prisioneros de guerra…, todo ello como preámbulo a la deportación a los campos de las SS.
Un análisis estadístico de los datos del colectivo arroja un perfil-tipo del deportado murciano: un varón, soltero, de 24-25 años, natural de las zonas mineras de la Región, trabajador manual en el sector secundario, combatiente en el ejército republicano, exiliado a Francia en febrero de 1939 e internando en un campo de refugiados, enrolado en una CTE, prisionero de guerra de los alemanes en mayo-junio de 1940, deportado al Stalag XI-B en Falingbostel (Alemania), enviado al campo de Mauthausen (Austria) en enero de 1941, trasladado al subcampo de Gusen en octubre de ese año y muerto allí debido a su inhumana explotación al mes siguiente.